Google+
El Malpensante

Música

El temperamento del clavecín

Un dúo bachiano

Los doce conciertos para clavecín de Johann Sebastian Bach fueron presentados en Bogotá, por primera vez en su totalidad, el pasado mes de agosto en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. Ocho solistas en compañía del Ensamble Barroco de Bogotá interpretaron cuatro piezas por noche, presenciadas, en la primera función, por Diego Castillo, y en la segunda, por Laura Galindo. Entre el ensayo, la reseña y la crónica, ambos pianistas exploran las interpretaciones, la historia de la música barroca y la de un instrumento protagonista de otra época.

Ilustración de Javier Olivares

 

Mi mi, mi mi re mi fa sol fa mi fa mi re mi. Dicen las cuerdas. Sol, la si do, si la sol fa mi fa sol mi do. Responde el primer clavecín. Son tres en el escenario. Los arcos de la orquesta dibujan diagonales en el aire y las manos de los clavecinistas se mueven de izquierda a derecha sobre el teclado. Adrián Chamorro, el director, marca cada entrada con un movimiento de cabeza, al tiempo que toca la línea del primer violín. Los músicos respiran juntos. La música respira con ellos y el Concierto en do mayor, BWV 1064, de Johann Sebastian Bach, se escucha en el teatro.

Hablar de música barroca es hablar de guitarras y teclados que dejaron de construirse hace tres siglos y de repertorios con lógicas distintas a las que conocemos hoy: menos dramáticos, más sobrios y de sonoridades ligeras. De orquestas más pequeñas que se bastan con cinco integrantes. De armonías más limpias y texturas más densas. Es hablar de Telemann, Couperin, Händel y Monteverdi. De tocatas, fugas, suites y preludios. De músicos que aprendieron desde niños o de los que llegaron por azar a la música y aprendieron a quedarse.

La empresa no iba a ser fácil, el Ensamble Barroco de Bogotá me prometía la integral para clavecines de Bach: tres recitales y doce conciertos escritos por el compositor alemán; cuatro clavecines, ocho clavecinistas y una orquesta barroca de cámara. En una ciudad en la que estos instrumentos se cuentan con los dedos de una sola mano. Ante un público que los conoce poco. En una época en la que ya casi no existen.

Y sin embargo, ahí estaban.

 

***


Que pensara en un gran proyecto de música antigua, le dijo Ramiro Osorio, director del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, a Adrián Chamorro. Que pensara en uno ya que el concierto de esa noche había salido tan bien. Que estaban los músicos y que la familia de Rafael Puyana Michelsen, clavecinista bogotano y uno de los mejores del mundo, le había donado al teatro dos de sus clavecines.

Era entonces el 8 de septiembre de 2015. El Ensamble Barroco de Bogotá, con Chamorro a la cabeza, había interpretado cuatro conciertos de B...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Laura Galindo M.

Es directora de Señal Clásica de Radio Nacional de Colombia y de la revista Cerosetenta/070. Ha colaborado con El Espectador, Vice Colombia y Revista Diners.

Octubre de 2017
Edición No.190

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

La escritura como seducción

Por El Malpensante

3

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

La venganza de los salvajes


Por Javier Ortiz Cassiani


Publicado en la edición

No. 209



Los bárbaros siempre han encontrado la forma de rebelarse, de aprovechar con destreza su propia creatividad para quitarse los grilletes y abrir las sinuosas trochas que del otro lado prometen l [...]

Historia con guantes


Por Daniel Gutiérrez Ardila


Publicado en la edición

No. 213



El pasado siempre tiene muchas lecturas posibles, y varios interesados en manosearlo. En Venezuela se viene reinterprentando la historia sin mucho tacto, lo que tiene implicaciones muy directas en la [...]

El rastro de los libros


Por María Soledad Pereira


Publicado en la edición

No. 211



Una lectora de Pessoa compra en Mercado Libre una edición de la primera antología que se hizo del autor portugués en Latinoamérica. En la marginalia encuentra un camino que [...]

Gefilte Fish


Por Eduardo Halfon


Publicado en la edición

No. 203



Imitando se aprende casi cualquier cosa. Incluso las que uno no quisiera aprender. [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores