Google+
El Malpensante

Blog

XUMAPAZ: SALLY STATION PUEDE BAILAR

¿Por qué hay extranjeros que se enamoran tanto de Colombia? A propósito del grupo Xumapaz y su creadora.

Sally Station • © Susana Carrié

 

¿Por qué hay extranjeros que se enamoran tanto de Colombia? Conocí a la norteamericana Sally Station hace muchos años, en la década del noventa, en una de esas fiestas de mis compatriotas en París, compatriotas donde se colaban, como locales, una gringa y una suiza. La suiza se llamaba, se llama, Nathalie Gampert, a quien había descubierto en Cali mucho más atrás, en los gloriosos años ochenta, como bajista, enamorada de las síncopas,  del trópico y de los psicotrópicos. Nathalie había llegado a Colombia detrás de la música y terminó formando parte de un grupo de iniciados conocido como Reggae La Leche. Con ella (pero esto yo aún no lo sabía) estaba una gringa positiva y entusiasta que hablaba español mejor que don Rufino José Cuervo y que se había enamorado de nuestra patria como si aquí hubiese nacido Muddy Waters. En París nos hicimos amigos, gracias a que comenzó su larga aventura vital con el documentalista Diego García-Moreno, de quien era más que cómplice y quien sería el responsable de ponerla en mi camino. Desde esa época, hasta el día de hoy, tenemos una cercanía incondicional, a pesar de que casi nunca nos vemos. Voy a sus conciertos y escucho sus grabaciones con solidaridad combativa y revolucionaria, como decían antaño mis hermanos marxistas. El asunto es que, cada vez que me cruzo con Miss Station (sí, para mí sigue siendo señorita), en medio de su hiperactividad, de sus ganas de vivir, de su inteligencia pragmática y de su infinita paciencia, siempre me pregunto qué secreto bicho la ha picado como para que haya preferido asentar su tranquilidad en Bogotá, en vez del paraíso sonoro que representa su Chicago casi natal. Son muy fáciles las respuestas chauvinistas. Sé que hay curiosos extranjeros en Colombia que se quedan por miles de razones que van desde “la-belleza-de-nuestras-mujeres” al placer de nuestras drogas tutelares. Pero el caso de Sally (y el de Nathalie Gampert y el de tantos otros creadores) es mucho más profundo porque es evidente que, en materia musical (y artística en general), el panorama no es el más placentero y, sin embargo, en Colombia han echado raíces, se han inventado un estilo y han oblig...

El contenido de esta sección está disponible solo para suscriptores

Comentarios a esta entrada

Su comentario

Sandro Romero Rey

Trabaja como profesor en la Facultad de Artes de la Universidad Distrital. En 2010 publicó 'El miedo a la oscuridad'.

Noviembre de 2014
Edición No.158

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

Taller Malpensante de Escritura

Por El Malpensante

3

La escritura como seducción

Por El Malpensante

4

Un débil abrazo

Por Carlos Páramo

5

En la muerte de los blasfemos

Por Mario Jursich Durán

1

Salir con chicas que no leen/ Salir con chicas que leen

Por Charles Warnke

2

El calígrafo

Por Alexandru Ecovoiu

3

Sombra

Por Ruven Afanador

4

Loca carrera de los optimistas

Por

5

El proletariado de los dioses

Por Paul Brito

1

Nuestro Archivo

1 de 4

El amor es bailar


Por Margarita Posada


Publicado en la edición

No. 209



¿Quién dijo que el flow solo afecta a la carne y no al espíritu? Algunos pasos nos conectan con nuestro yo. Un yo cuya torpeza para este baile puede significar destreza para aquel [...]

Con una cruz basta


Por Gisela Kozak Rovero


Publicado en la edición

No. 208



... para señalar el declive de Acapulco, que no hace mucho fue el balneario más atractivo del mundo. [...]

Al diablo con Cali


Por Kurt Hollander


Publicado en la edición

No. 213



La capital del Valle, presidida por un Cristo Rey, es regida de día y de noche por el mismísimo Belcebú, que campea a sus anchas por los burdeles y el estadio de fútbol. [...]

La vida láctea


Por Karim Ganem Maloof


Publicado en la edición

No. 206



Como una larga cadena de proteínas, en este texto se cruzan la tradición familiar de preparar yogur, el triunfo de la industria láctea a nivel mundial y los inicios de la microbio [...]

Columnas

Poetour en una ciudad andina

Esperando a Cantinflas

La cueca larga del anti-poeta

La comba del palo

Las Marías y sus seguidores