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El Malpensante

Teatro

El misterio Grotowski

Las historias del polaco Jerzy Grotowski y del colombiano Fernando Montes tienen más en común que una convergencia sobre las tablas. Este doble retrato de encuentros y desencuentros arroja luz sobre el enigmático dramaturgo del Teatro Pobre.

Fernando Montes en Bogotá © Cortesía Teatro Varasanta

[Lo que fue]

Todos, sin excepción, los místicos y los conversos, los marxistas y los solitarios, los vestidos y los desnudos, los orates y los racionales, todos a una, tenemos una deuda indeleble con Jerzy Grotowski. Estoy hablando de teatro y de teatro del siglo XX. Pero la sombra de Grotowski, diez años después de su muerte, trasciende los límites estrechos de los escenarios y se yergue mucho más allá, hacia una conciencia integral del artista de occidente. Es indudable que, hoy por hoy, el director polaco se ha convertido en la figura esencial de la renovación definitiva del teatro. Sin él, el universo de las tablas estaría dando tumbos aún en una inútil polémica con el cine y la televisión. Grotowski devolvió al teatro sus orígenes rituales, su esencia última. Y su aporte, sus montajes enigmáticos, sus escritos rigurosos y sus conferencias gigantescas dejan un legado imprescindible para las nuevas generaciones de habitantes de la escena de todo el mundo. En 1970 (nadie se pone de acuerdo con las fechas: hasta en eso es un misterio) estuvo Jerzy Grotowski en el Festival de Teatro de Manizales. De blanco hasta los pies vestido, iluminó el evento con su aura sobrenatural y dictó una conferencia a la medianoche, la cual se extendió hasta que la madrugada dijo basta. Yo era un niño aún, curioseando el mundo de los escenarios, así que mis recuerdos de Grotowski se enredan en la maraña del olvido. Pero sí se han quedado muy fijas en mi memoria las reacciones a su visita. Desde las protestas de los fundamentalistas de izquierda que se mofaban por el irrespeto de ese falso gurú que nos había visitado “en pijama”, hasta las alabanzas frenéticas de sus seguidores acérrimos. Nadie se acuerda de lo que dijo Grotowski en Manizales (para los curiosos, una síntesis de sus palabras está en el texto titulado “Lo que fue”, publicado por la revista mexicana Máscara en 1992/93) pero las consecuencias de su visita aún están vivas y, con el correr del tiempo, se vuelven cada vez más necesarias.
No sé con exactitud en ...

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Sandro Romero Rey

Trabaja como profesor en la Facultad de Artes de la Universidad Distrital. En 2010 publicó 'El miedo a la oscuridad'.

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